El jueves 16 de abril acudimos a las instalaciones del club con el ánimo renovado y, en algunos casos, confortado por la reflexión y la participación en diversas manifestaciones culturales y religiosas a lo largo y ancho de la geografía mundial (que de todo hubo) durante la semana más santa del calendario. Con ser importante las efemérides que nos han tenido alejados de la cancha más de lo necesario, no lo es menos un hecho crucial que ha acontecido a primeros de este muy digno mes de abril. Crucial por su importancia capital en el devenir vital de un miembro de la cofradía del P, y crucial como demostración de la fuerza interna que proporciona la pertenencia a la misma para acometer las más osadas aventuras.
Os preguntaréis: a qué se estará refiriendo el cronista con el afán de anticipar (como en las líneas de pase) a dónde querrá llegar (a dónde irá el balón), pero os reclamo esa paciencia que no tenéis por ejemplo: cuando os abalanzáis sobre la paella con riesgo de quemar vuestro preciados labios y lenguas. Mas aún no me iré de la misma e iré tejiendo una sucesiva, profunda y, en muchos casos ininteligible, prosa de acercamiento al enigma. Lanzaré también las consabidas pistas y nubes de prosodia contemplativa para hacer más amena la lectura de estas líneas que algunos (lo sé) estáis a punto de abandonar con un:
- Otra vez (que pelmazo)..¿qué quiere decir? . Es más ¿quiere decir algo?. Y si es así que lo diga de una vez y se deje de zarandajas. Por lo menos antes (hace ya demasiado) las crónicas tenían que ver con lo acontecido sobre la cancha o en el club social y si había asistido tenía una posibilidad de entender lo que allí se postulaba. O había una elaboración de ciertas teorías basadas en un extraño y supuesto conocimiento empírico que nos acercaban al conocimiento del Pesesentaynuevismo. Pero ahora ni hombres, ni nombres, ni teorías, ni juego, ni …
A los que así pensáis os adelanto que al final está la recompensa, pero ésta no es otra que el compartir unos minutos con el resto del P y nuca tan poco fue tan celebrado por íntimo, austero y genuino, lo contrario del goce superfluo y momentáneo.
No obstante y sin ánimo de dilatar la resolución os comunico que el pasado jueves, fieles a la temporada de máximos de asistencia se personaron quince voluntariosos hombres en cuya limpia mirada sólo podía detectarse la predisposición al juego sin más reserva que las propias limitaciones físicas, funcionales y técnicas. Se dispusieron en tres quintetos y así entre todos interpretaron con sutiliza y honradez una de las más bellas páginas de los enfrentamientos. Todos hicieron ese acto supremo de generosidad que supone el no suponer que ya sabes todo el repertorio de habilidades de los contrarios y de los propios. Y en ese acto, que se repite todos los jueves desde hace décadas, aún nos maravillamos de:
- Niad “el volador”
- Al “rebote” va
- Rac Gas
- Con los dedos de las manos
- Enclave de Fa
- Alertó (otra vez) de su clase
- Q “Licencia”
- Que corra él
- El coleccionista
- El marinero subacuático
- El ágil suizo
- Di y muestra alguna solución
- La activa y lo olvidado
- El cuerdo voló
- Aníbal
A cada uno de ellos podríamos añadirle una pequeña descripción, pero sería tediosos y transformaría la intuición como método de acercamiento a la realidad en una sucesión de lances ya descritos, y no queremos alargar más de lo necesario lo que realmente se quiere glosar en esta crónica que no es más que la sincera, limpia, discreta, austera y emocionante muestra de amor que ha dado nuestro más noroccidental miembro de la hermandad: nuestro querido y admirado Dani Haddock Deblak al desposarse con Olalla y trasmitirnos ese soneto de hechos consumados, fiel a su sagaz pluma y que (con su permiso) reproduzco para conocimiento universal:
SONETO DE HECHOS CONSUMADOS
De día y alevosía
el pasado 3 de Abril
sin pasar por vicaría,
casamos por lo civil.
Por qué a nadie avisamos
cosa nada baladí,
no es porque no os queramos:
nosotros somos así.
No vamos a escaquearnos
No hay espíritu ruín
Algo habremos de tomarnos
sea en Santiago o Madrid.
Pero quien marisco quiera
llegará a Portosín.
Qué añadir a lo que el verso nos trasmite. Pues sólo una “n” y un cambio de lugar y que “verso” se transforme en “vernos” cuanto antes y festejar que el hecho consumado es un reflejo de amor continuado.
¡¡Viva el P!! y felicidades a Álvaro King delan Mountain por su cumpleaños y la paella a la que nos invitó a los completos y, por último, ¿hasta cuándo la ausencia sin justificación de los padres?