Comenzó la temporada el pasado día tres entre chanzas, risas y alegría. Con felicidad y hasta belleza en los cuerpos : tonos dorados, abalorios en cuellos y muñecas, y un cierto desenfado en las poses y pases. Tanta dicha, tanta ausencia de miedo y dolor se truncó (como ya saben los lectores) por el traspié premonitorio de nuestra figura más rápida e incisiva. Esta circunstancia nos hizo de nuevo terrenales y nos sumió en una cierta melancolía, pero hizo que las crónicas volvieran y, por tanto, que el pesesentaynuevismo volviera a fluir a través de la escritura y la lectura.
El lunes día siete comenzó otro evento baloncestístico. “El campeonato de Europa de selecciones nacionales masculinas” donde competía nuestra selección en busca de conseguir ser los mejores y ese hilo que nos une con ella desde otro septiembre dorado (el de 2006) quizás trasladó esa cierta melancolía y certidumbre de lo terreno e hizo que se olvidaran durante días que el placer del juego se disfruta en presente, que el futuro deseable no es más que un proyecto desarrollado en cada instante: esa es la recompensa. Gozar de cada momento y no pensar en el siguiente. Ser dignos y ,por lo tanto, libres, justos y generosos. Cuando se percibió esa ausencia de anhelo en el combinado nacional el P se confabuló en trasladar parte de su energía renovada en el último entrenamiento mediante la siguiente convocatoria:
“Pese a la trascendencia del partido España-Francia de hoy el P69 continuará sus actividades deportivas y sociales como si cualquier cosa, sabiendo que el despliegue físico, técnico y lúdico a desplegar sobre la pista no hará otra cosa que impulsar el buen juego y, por tanto, la victoria sobre el combinado francés que celebraremos en el Marbella con cava y gambas.
Salud y entrenamiento.”
Y este fue el momento de la conjunción de los astros con el acierto y el juego imparable de los nuestros. El resultado ya lo sabéis ¡¡¡CAMPEONES DE EUROPA!! y esta inédita circunstancia nos hace volver la vista a la crónica que hace tres años glosó el campeonato mundial para ver como de nuevo encaja (con pequeñas modificaciones en azul) en este gran acontecimiento:
“Comenzó la temporada y podríamos pensar que es una más, la 2009/2010, pero ya sabemos que todas son distintas y nos aportan nuevas identidades, anhelos, ocurrencias y , sobre todo, placeres. Esta temporada dió comienzo y ha sido galardonada con una singularidad nunca vista, disfrutada ni gozada. Somos campeones de Europa y viendo a la selección y a sus componentes tanto jugadores como técnicos y demás integrantes del elenco protagonista se diría que ha alentado su juego las esencias del pesesentaynuevismo, y que la guía de sus movimientos (superada la melancolía) se basa en un seguimiento y análisis de nuestra pública visión de la vida y el juego que se vierten en la página que tus afortunados sentidos están disfrutando en este mismo momento. ¿habría triunfado la selección sin hedonismo, estocástica y amistad? Es más ¿lo habría hecho si en vez de contar con hombres completos, éstos se hubieran sustituido por nombres bellos? Pero yendo más allá ¿hubiéramos vencido de no ser liderados en la cancha por Pau-69-Gasol?
En fin que este chico sigue haciendo méritos para ser candidato a la Orden del P y ¡¡¡Viva la selección y el P-69!!!