Llegado el momento no había suficientes elementos para representar la función. Las promesas se habían truncado , los compromisos aplazados y las esperanzas postergadas. Unos minutos después se pudieron conformar unos virtuosos cuartetos con instrumental adecuado que comenzaron a compartir el escenario y a acaparar luces y sonido. Irrumpieron, una vez comenzada la función, otros dos artistas del viento, percusión y cuerda que decidieron dilatar su incorporación a la función estirando sus castigadas extremidades para que pudieran resistir el ritmo exigente impuesto sobre la tarima. El público era numeroso y , pese a que la etiqueta pudiera haber exigido otra vestimenta, vestía ropa deportiva de diferentes colores, hechuras y gusto.
Una vez incorporado los estirados, los cuartetos se convirtieron en quintetos lo que posibilitó unos intercambios entonados y afinados que dejaron un buen recuerdo en dedos y mandíbulas. Los quintetos fueron de cuerda y de viento y percusión y sus integrantes los siguientes:
El de cuerda:
- Teide
- Brinco
- Tubo ambiental
- Mito inverso
- Nicast
El de viento y percusión
- Grace
- Rudo
- Matax
- Fler
- Losar
Tras el concierto tuvimos el acierto de trasladarnos al club social donde nos esperaban múltiples viandas y entre ellas el más que jugoso jamón tras lo cual nos trasladamos muy bien acompañados hasta una fiesta “labial” desde la que decidimos retirarnos al merecido descanso. ¡¡¡Viva el P!!!l